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jueves, 31 de mayo de 2012

Cuando Dios creo a la mujer,

Cuando Dios creo a la mujer,
Un Ángel apareció y dijo
"¿Por qué pasas tanto tiempo en ésta?"
Y el Señor le contestó diciendo:
"¿Has visto el formulario de especificaciones que tiene?:
Tiene que ser completamente lavable,
pero no plástica; tiene 200 partes movibles,
todas reemplazables;
funciona con café y restos de comida;
tiene un regazo en el que caben 2 niños
al mismo tiempo pero que desaparece
cuando se incorpora; tiene un beso que
puede curar cualquier cosa,
desde una rodilla raspada
hasta un corazón roto,
y tiene 6 pares de manos."

El Ángel estaba sorprendido
de todos los requerimientos que traía.
"¡Seis pares de manos! No puede ser!" - Dijo..
El Señor contestó -
"No, el problema no son las manos.
Son los 3 pares de ojos
que las madres deben tener!"
“¿Y todo esto en el modelo estándar?",
preguntó el Ángel...
El Señor movió la cabeza
en señal de asentimiento.
"Si, un par de ojos
son para que puedan ver
a través de una puerta cerrada
y preguntarle a sus niños
qué están haciendo,
a pesar de que ella ya lo sabe.

Otro par de ojos
va en la parte de atrás de su cabeza,
para ver lo que necesita saber,
aunque nadie piense que lo necesita.

Y el tercer par está en la parte de adelante
de su cabeza:
buscan a los niños perdidos
y les dicen que ella comprende
y los ama sin decir ni una sola palabra".

El Ángel trató de detener al Señor.
"Esto es demasiado trabajo
para un solo día, mejor espera hasta mañana
para terminar".

"Pero no puedo", contestó el Señor.
Estoy tan cerca de terminar esta creación
por lo que está muy cerca de mi corazón:
se cura a sí misma cuando está enferma
y puede alimentar a una familia
con una hamburguesa
y puede hacer que un nene
de 9 años se quede bajo la ducha"

El Ángel se acercó y tocó a la mujer...
"Pero la has hecho tan suave, Señor"

"Ella es suave", asintió el Señor
" pero también la hice fuerte.
"No tienes ni idea
de lo que puede resistir o lograr"

"¿Podrá pensar?", preguntó el Ángel.
El Señor respondió:
"No tan sólo será capaz de pensar,
sino también de razonar y negociar."

El Ángel notó algo y se estiró
y tocó la mejilla de la mujer.
"OH, parece que este modelo
tiene una pérdida.
Le dije que estaba tratando
de poner demasiadas cosas".

"Esa no es una pérdida" - Objetó el Señor -
"Eso es una lágrima".
"¿Y para qué son las lágrimas?"
- Preguntó el Ángel.
El Señor dijo,
"La lágrima es la forma
en que ella expresa su alegría,
su pena, su desilusión, su soledad,
su dolor y su orgullo".

El Ángel estaba impresionado.
"Eres un genio, Señor.
¡¡Pensaste en todo
ya que las mujeres
son en verdad asombrosas!!"

Las mujeres tienen fuerzas
que asombran a los hombres.
Llevan a los hijos, sobrellevan dificultades,
llevan pesadas cargas
pero se aferran a la felicidad, amor y alegría.
Sonríen cuando quieren gritar.
Cantan cuando quieren llorar.
Lloran cuando están felices
y ríen cuando están nerviosas.

Pelean por lo que creen.
Se sublevan contra la injusticia.
No aceptan un "no" por respuesta
cuando creen que existe una solución mejor...

No se compran zapatos nuevos
pero a sus hijos sí.
Acompañan al médico a un amigo asustado.
Aman incondicionalmente.
Lloran cuando sus hijos sobresalen
y ovacionan a sus amigos cuando triunfan.

Se les rompe el corazón cuando un amigo muere..
Sufren cuando pierden a algún miembro de la familia,
pero son fuertes cuando no hay de dónde más sacar fuerzas.
Saben que un abrazo y un beso puede sanar un corazón roto...

Las mujeres vienen
en todos los tamaños, colores y formas.
Manejan, vuelan, caminan o te hablan de diferentes maneras
para decirte cuánto te quieren.
El corazón de las mujeres
es lo que hace el mundo girar!
Las mujeres hacen más que dar a luz.
Ellas traen alegría y esperanza,
compasión e ideales.
Las mujeres tienen un montón de cosas
que decir y para dar.
Sí, el corazón de la mujer es asombroso!




martes, 22 de mayo de 2012

"SI TAN SOLO PUDIERA AMARTE"

*"Si tan solo pudiera amarte,
quererte e idolatrarte,
si tan solo me dejaras llegar a ti
para detenerme en tu ternura
y gozar de tu dulzura,
si me dejaras entrar en tus sueños de placer..
seria tu amante y bolaria con tigo        
          asta el otro es tremo del mundo
seria tu esclavo de amor para hacerte feliz" *


Mientras me hablabas y yo te miraba,
se detuvo el tiempo en medio instante:
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos,
mandó tu voz,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncié el querer en tus labios.*

No me prometas castillos
ni me enseñes futuros
sólo déjame disfrutar ahora
porque ahora es cuando te necesito
mañana puede ser tarde
dame ahora tu querer 
entrégame ahora tu amor. *

El sentimiento de querer,
como la luna quiere el mar,
como el mar posee tu piel,
la pasión se sentir,
como la tierra siente tus pies.  como el aire te llena de sus caricias,
como yo suspiro por tenerte.
                                         
                                       

viernes, 11 de mayo de 2012

El pecado sí tiene consecuencias

 El pecado sí tiene consecuencias. De hecho, si piensas en las formas en las que otros te han hecho mal, lo que permanece contigo no es tanto lo que hicieron, sino lo que eso te ocasionó, la consecuencia que tuvo en tu vida.
Una vez que alguien peca contra nosotros gravemente, sucede algo curioso: el mal proceder de esa persona llega a ser más prominente en el panorama de nuestra relación que lo que él o ella es. Perdemos de vista al individuo porque el pecado cobra enorme importancia en nuestra vida. Lo que no podemos “superar” o “dejar atrás” bloquea nuestra relación.
El pecado siempre termina en muerte, no siempre en un final físico de la vida de alguien, sino en una interrupción de la relación con las personas contra las que hemos pecado y un final a la vida futura que habríamos disfrutado si no hubiéramos pecado (Romanos 6:23).
La muerte como la Biblia la define, es una pérdida de la relación y una pérdida del futuro.
Lo puedes ver de esta manera: Una de las leyes espirituales que gobierna en la dinámica de la vida es que el pecado trae como resultado la muerte. No puedes tener una relación con una persona y, a la vez, con el pecado de esa persona contra ti. Sus acciones o sus palabras llegan a ser el punto central de tu atención.
Si te aferras a su pecado, tienes que olvidarte de la relación. Como Adán y Eva optaron por ignorar las instrucciones de Dios, el pecado entró al mundo y la muerte vino junto con el pecado. A partir de ese momento, la muerte se extendió a todas las personas porque ellas (y nosotros)  continuaron tomando el mismo tipo de decisiones terribles como Adán y Eva (Romanos 5:12).
¿Puedes pensar en algo que alguien te hizo o te dijo hace varios años que probablemente el individuo ya olvidó pero que a ti todavía te causa un profundo dolor?
Las palabras o los hechos de esa persona probablemente no dejaron una impresión duradera. El comportamiento tampoco afectó al resto del mundo. Principalmente cayó encima de ti, y se te está haciendo difícil  quitarte de encima las consecuencias personales de ese pecado. Casi es imposible separar lo que la persona hizo de lo que te hizo a ti. Tu florero se quebró cuando lo quebraron.
¿Por qué es difícil continuar una relación con las personas que nos han traicionado o han quebrantado la relación?
¿Puedes ver cuál era el dilema de Dios?
Los pecados cometidos contra otras personas también tienen una consecuencia en la persona que cometió los pecados, aún cuando es posible que no estén concientes de esa consecuencia. Tan seguramente como el pecado afecta a otros con sus consecuencias mortales, así también trae consecuencias eternas en la vida del pecador.
Cada cosa mala que hemos hecho, aunque fue hecha a otras personas y no a nosotros mismos, básicamente ha sido una ofensa contra Dios. Cada error asesta un golpe que corta e ignora los límites que Dios ha puesto para Su creación (Salmo 51:4).
Por esta razón, en tu relación con Dios, tú estabas “muerto” en tus “delitos y pecados” (Efesios 2:1). En otras palabras, tú fuiste separado de tu unión con el Señor, “excluidos de la vida de Dios” (Efesios 4:18). Habías perdido el derecho a una futura vida (eterna) con Él. (Lee Efesios 2:12).
Con el fin de restaurar lo que las personas habían eliminado, Dios tuvo que eliminar la causa de toda la devastación; tuvo que deshacerse de nuestro pecado.
Aunque no estemos físicamente muertos, hemos llevado una vida apartados espiritualmente de la presencia del Señor. Adán y Eva tuvieron que dejar su lugar en el jardín perfecto. Acabaron por esconderse de Dios, en lugar de estar relacionándose y comunicándose íntimamente con Él como lo habían hecho antes de su pecado . Así también nosotros hemos vivido la vida lejos de la presencia y de los planes de Dios.
El pecado y la muerte arruinaron todo lo que Dios había querido que disfrutáramos con Él. Con el fin de restaurar lo que las personas habían eliminado, Dios tuvo que eliminar la causa de toda la devastación; tuvo que deshacerse de nuestro pecado. Y para eso, Jesucristo fue a la cruz por amor a ti y a mi.
Y su muerte en la cruz restablece la relación con Dios que el pecado había roto. Por medio de Jesús nuestros pecados son perdonados y somos declarados hijos de Dios.
Gracias Dios por enseñarme hoy las consecuencias del pecado para vivir en otra dimensión. Amén.